jueves, 11 de septiembre de 2008

Visitando una fortificación al lado del mar

Cola para sacar los tickets.
La primera sala se trata de una sala sobria, de gruesas y lisas paredes de piedra.
En todas las paredes periféricas hay pequeños agujeros cuadrados, a modo de ventana, con su correspondiente cañón.
En el suelo sólo una abertura, un agujero con una reja, utilizado inicialmente como almacén y posteriormente para meter a los prisioneros.
La gente se apresura a ganar posiciones para fotografiarse al lado de un cañón, y acto seguido emprenden una maratón para dirigirse a los pisos de arriba. Increible como la sala queda inminentemente evacuada.
Me quise rezagar, me acerqué a uno de los cañones y miré por la ventanilla.
El cañón me pareció pequeño. ¿Sería posible hundir un barco con una bala de 15 cm?¿Tendría yo capacidad de hacer puntería con ellos?
Miré a ambos lados y nadie a la vista.
Me agaché a la altura del cañón y miré a través de la ventana. A lo lejos vi aquel barco, no era un barco inglés, ni español, era un barco fantasma.
Se acercó un niño de unos 7 años y se quedó delante mío, allí de pie, mirándome. Y sin mediar palabra me dio una bala imaginaria para que la cargara en mi cañón.
Le indiqué que él mismo la pusiera, que yo me encargaba de orientar el cañón y disparar (creo que mis "treintay" me dan caché para ser la capitana).
Una duda que se me resolvió enseguida, al disparar el cañón, en inglés es "puugg" igual.
Noto una mirada en el cogote, me incorporo, ya me están buscando...
Nos despedimos uno frente al otro con una sonrisa de oreja a oreja.
- Fue un placer.
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Voz en off:
Lo mejor de las vacaciones es la posibilidad de convertirte en alguacil morisco, en conquistador o conquistado, en burgués acomodado, en proscrito, en princesa otómana,... siempre hasta mucho más allá de donde tus pies te llevan...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay cosas que no se deberían de perder con la edad.
Mantienes mucho de niña pequeña, me hubiera encantado conocerte de chiquitita.
Siempre me pareció irresistible esa cara de disimulo que dice en letras grandes: acabo de hacer una travesura o estoy a punto de cometerla.Guardame el secreto.

Espero no te moleste la intromisión.

Àurea dijo...

Jaja sí sí nuestra nena tiene cara de "trapella"

Me encanta viajar por todos sitios y convertirme en algún personaje que tenga relación con el país o la época de lo visitado...son de esos momentos mágicos que nadie nunca nos podrá robar de los cuales siempre seremos dueños

Nunca pierdas esa ilusión y poder de sorprenderte por las cosas

Tonets

nos dormimos sin hablarnos dijo...

Anónimo, no me atrevo a arriesgar al contestarte...al final, muy al final empiezo a aprender.

Es cierto que se me notan mucho las cosas a la cara, soy muy expresiva, para mi gusto demasiado...

Toda intromisión bien intencionada es bienvenida.

nos dormimos sin hablarnos dijo...

Àurea,

existen muchos tesoros enterrados.

A descubrir todos los que podamos.

;)

petitapetitesa dijo...

Hoy no tengo un día glorioso, (ayer me di un golpe absurdo en un ojo, y hoy solo me falta el parche de pirata), por lo que tu post (que me encanta) al mismo tiempo me deja una sensación de sobredosis de melancolía.

Empecé desde muy pequeña a refugiarme en las historias de otros, (cada uno intenta sobrevivir a su manera) no existía pirata, princesa, bandolero, indio, aventurero… que yo no quisiera ser. Los libros me salvaron infinidad de veces, no había charco que no se convirtiera irremediablemente en un inmenso lago africano, montaña de tierra, que no se transformara en un infinito desierto (con beréberes y camellos incluidos naturalmente), no conocía ningún árbol (y me los conocía casi todos) que no fuese el árbol de Tarzan).

Pero es ahora cuando muchas veces me gustaría ver solamente un charco donde hay un charco, un montón de tierra cuando solo hay un montón de tierra, y que un árbol sea solo un árbol; Porque no todo el mundo es capaz de ver más allá, y en el fondo, todos los piratas acaban con una pata de palo y un loro raquítico en el hombro, recordando viejas glorias, un alguna tenebrosa taberna.

Claro que un pirata, acabando sus días gloriosos en un viaje del Inserso en Benidorm, no se si será la mejor solución.

Besos (tanto me gusto tu historia que me ha puesto asquerosamente melancólica)

nos dormimos sin hablarnos dijo...

Vaya, pues si que estamos buenos! Espero que hoy estés mejor.

Si te soy sincera, estuve a punto de no colgar el post. Pienso que hay cosas que sólo tienen que ver conmigo, y me cuesta creer que le interesen a los demás.
Deber�as de ver la cantidad de posts que tengo en "borrador".

Me ha gustado tu reflexión, me ha parecido hermosa (Y nunca digo cosas que no pienso).

Yo no tengo ninguna excusa para querer pasar al otro lado, a ese mundo fantástico, ni de ser tan inquieta, supongo que forma parte de mi manera de ser.

De hecho, intento no dejar a simple vista mi mundo interior, supongo que tener un poco de coraza es lícito. Por eso me sorprendió que ese niño me adivinara (piensa que tengo trentay, no es normal o por lo menos lógico).

Tengo más problemas por mis inquietudes, que por mis sueños. A veces me digo para convencerme que un latido sin sentimiento sólo nos hace vivir.

Sé que no siempre podré seguir mis impulsos, supongo que tendré que hacer como mi hermana, que inventa juegos para estimular a mi sobrino de 4 años a que lea y escriba. Resulta que Barbanegra le deja notas que él tiene que leer (notas con calavera y papel quemado alrededor, no te pienses...). En algunas de ellas, Barbanegra le pide que le envie un mensaje, que lo meta en la botella, y que lo lance al mar... Cuando llegue a 10 notas leidas, Barbanegra dejar� un tesoro.

Un beso

P.D: Ron, ron, ron, la botella del Ron.

P.D.2: Por la ma�ana, caf� con leche y sin az�car.